Quería empezar mi blog con un tema que os fuera útil, por lo que hoy os hablaré de algo que hay que saber controlar sí o sí cuando nos ponemos a organizar nuestra boda: el dinero.
Habrá parejas que podrán tener la boda de sus sueños sin la necesidad de ahorrar durante muchos años porque tengan buenos ahorros, porque les haya tocado la lotería o por la razón que sea. Por supuesto, no es lo más habitual, por lo que manejar bien el presupuesto se convierte en algo vital, y más si sois de las mías, de las que no dejan que la boda corra a cuenta de los padres.
Después del precioso momento de la pedida de mano y del anuncio a familiares y amigos de que X día se irán de boda (a más de uno os aseguro que le haréis polvo), hay que sentarse a planificar. Y, lo primero, es establecer el presupuesto. No sirve de nada que empecemos a planear una boda de 500 invitados en un castillo encantado perdido en las montañas de la Sierra de Madrid donde te cobran sólo por respirar, si cuando llegue el día no vamos a tener suficiente dinero para pagarlo todo.
Fuente: mibodaenalmeria.com
